Vivir BienEntrevistas

Moda, belleza e imagen · Temporada 2 · Programa 15

Belleza consciente y maquillaje, con Lilly Turizzo

La fundadora de Turizzo Studio defiende una belleza que parte de reconocer las propias características: piel preparada, maquillaje mínimo con efecto y un diseño de cejas pensado para cada rostro.

De qué se habla en esta entrevista

  • Turizzo acumula más de veintisiete años de trayectoria internacional en maquillaje
  • Verse bien, dice, empieza por conocer la colorimetría, el subtono y el estilo propios
  • Defiende trabajar la piel para que el maquillaje sea mínimo y quede en efecto
  • El error más común que detecta es copiar un maquillaje que no encaja con tu rostro
  • Celebra el fin de las cejas finísimas de los noventa y la vuelta a lo poblado
  • Observa que cada vez más hombres siguen rutinas de cuidado de la piel
  • Su punto de partida: una rutina constante de hidratación y cuidado facial

«Verse bien hoy en día no es simplemente seguir patrones ni tendencias, es reconocer qué somos y sacar el mejor provecho de lo que tenemos»

Lilly Turizzo · Vivir Bien

Rafaela Almeida presenta a Lilly Turizzo como maquilladora profesional con más de veintisiete años de trayectoria internacional y fundadora de Turizzo Studio en Barcelona, especializada en maquillaje elegante, piel, colorimetría aplicada y diseño de la mirada, con trabajo en certámenes de belleza y con artistas e influencers. Turizzo repasa su recorrido: supo desde muy joven que quería dedicarse a la belleza, tomó el maquillaje como eje y con el tiempo fue añadiendo especialidades, sobre todo la mirada y las cejas, porque considera que son la entrada del rostro y condicionan lo que una persona proyecta. Ha vivido en varios países, formado equipos y trabajado como embajadora de marcas antes de lanzar su propio estudio.

Preguntada por qué significa verse bien hoy, la maquilladora responde que se trata de reconocerse: entender la propia tipología, la colorimetría, el subtono, el color de piel y el estilo, y no limitarse a seguir tendencias. Sostiene que durante años la belleza fue un referente impuesto desde fuera y que ahora, con más diversidad, se busca autenticidad en lugar de repetir patrones. Ese giro lo traslada al maquillaje: defiende preparar bien la piel para que haga falta menos producto y explica que en sus cursos insiste en conseguir un efecto, la sensación de estar maquillada sin excesos ni aspecto de disfraz. Para el día a día recomienda hidratación y constancia, y observa que cada vez más hombres siguen rutinas de cuidado similares a las de las mujeres.

Sobre la mirada, Turizzo recuerda las cejas finísimas que marcaron tendencia hace décadas y celebra que no hayan vuelto: dice que restan expresión y profundidad y que dan un aspecto poco natural, frente a una ceja más poblada que enfoca el rostro y, bien asesorada, da mejores resultados y exige menos mantenimiento. Al hablar de los errores más habituales cuando una se maquilla sola, señala el de copiar: cree que se puede replicar un maquillaje si está bien estudiado y adaptado, pero no trasladar sin más el de una cara con ángulos distintos a los propios. De ahí su idea de maquillaje consciente, aplicado según las características de cada persona, y su trabajo con la paleta de colores individual, que identifica los tonos favorecedores y los que solo funcionan con determinada técnica.

Al mirar hacia adelante, la invitada apunta a productos cada vez más inteligentes y a una cosmética que avanza deprisa y que, en su opinión, va incorporando el autocuidado: productos que además de maquillar cuidan, con la idea de envejecer ligando imagen y bienestar. Rafaela Almeida resume el cambio como pasar de tapar a cuidar, y Turizzo lo suscribe: prefiere hablar de efecto, de trabajar la piel desde dentro y de resultados más armónicos y coherentes. También distingue entre maquillarse, que es aplicar productos, y construir una imagen, que implica decidir qué se quiere proyectar en un entorno que describe como muy visual.

En el cierre, la maquilladora resume su punto de partida para quien quiere empezar: una rutina de cuidado de la piel y, después, técnicas adecuadas a la edad, al tipo de vida y al trabajo de cada persona, hasta que el maquillaje forme parte de su identidad. Cuenta que está preparando una nueva web y que, mientras tanto, la información sobre sus formaciones llega a través del enlace de sus cuentas de Instagram; ofrece desde clases exprés y asesorías privadas hasta cursos largos y sesiones en grupo. Añade que el primer diseño de cejas de una adolescente debe ser especialmente personalizado. La entrevista corresponde al programa 15 de la segunda temporada de Vivir Bien, en la sección de moda, belleza e imagen.