Vivir BienEntrevistas

Actualidad social y seguridad · Temporada 2 · Programa 19

Fake news y guerra mediática, con Michelle Wigdorovitz

Michelle Wigdorovitz explica cómo se fabrican y se propagan las noticias falsas, qué responsabilidad tienen medios y plataformas y qué puede hacer cada usuario antes de compartir un contenido.

De qué se habla en esta entrevista

  • Sitúa el aumento del antisemitismo en redes a partir de octubre de 2023
  • Cita un 567% más en España entre 2022 y 2024, según el observatorio del antisemitismo
  • Sostiene que las noticias falsas se diseñan para provocar indignación y compartir sin pensar
  • Explica que el algoritmo confunde viralidad con relevancia y crea burbujas informativas
  • Pide a los medios contrastar fuentes y rectificar con la misma difusión que el error
  • Recomienda mirar el origen de cada información y desconfiar de titulares llamativos
  • Vivió cuatro años en Israel y estaba en Tel Aviv el 7 de octubre de 2023

«La guerra ya no es solamente una guerra que pasa en el terreno, ya es una guerra mediática»

Michelle Wigdorovitz · Vivir Bien

Michelle Wigdorovitz, periodista con trayectoria en Argentina, España e Israel y especializada en comunicación y contenidos digitales, acude a Vivir Bien para hablar de desinformación y polarización. Rafaela Almeida abre la conversación por el aumento del antisemitismo en redes sociales. La invitada responde que los estudios de distintos países coinciden en un crecimiento pronunciado desde octubre de 2023 y cita, para el caso español, un incremento del 567% entre 2022 y 2024 según el observatorio del antisemitismo. Lo atribuye también a la dinámica de las propias plataformas, al anonimato y a la dificultad para frenar los discursos de odio.

El bloque central se dedica a por qué las noticias falsas circulan tan deprisa. Wigdorovitz explica que están diseñadas para despertar emociones fuertes, indignación o rabia, de modo que quien las ve no se detiene a comprobar la fuente y las comparte por impulso. A eso se suma el algoritmo, que interpreta que un contenido que se está viralizando es relevante sin analizar si es verdadero, y las burbujas informativas, que devuelven al usuario más de lo mismo que ya consume. Advierte además de un efecto difícil de revertir: una vez instalada la mentira, el desmentido rara vez alcanza la misma difusión.

La periodista extiende la crítica a los medios tradicionales. Sostiene que algunos no solo fallan al detectar la desinformación, sino que la generan, y recuerda la regla básica que se enseña en la carrera sobre contrastar varias fuentes fiables. Pone como ejemplo negativo la atribución precipitada de un ataque a un hospital al inicio de la guerra, que después se corrigió sin la misma repercusión, y la cita de fuentes oficiales sin explicar de quién dependen. Como ejemplo positivo menciona el trabajo de un diario alemán que mostró la puesta en escena detrás de una fotografía muy difundida. También responsabiliza a la política de parte de la polarización y considera que ciertas declaraciones institucionales no deberían consentirse.

Almeida le pregunta por el desgaste emocional de vivir expuestos a contenidos extremos. Wigdorovitz reconoce el dolor y el trauma, habla de entrevistas a rehenes liberados y a sus familias, y dice que esa experiencia también le da fuerza para seguir contando lo que ocurre. Cuenta que vivió cuatro años en Israel y que estaba en Tel Aviv el 7 de octubre de 2023, describe la rutina de saber qué hacer cuando suena una alarma y destaca la capacidad del país para seguir produciendo ciencia y tecnología. Reprocha además que otros conflictos, como el de Rusia y Ucrania o la violencia en Nigeria y el Congo, apenas ocupen espacio informativo.

El cierre es práctico. Frente a la manipulación, la periodista reclama alfabetización digital: pararse un segundo a mirar de dónde viene la información, contrastar los titulares sospechosos con otros medios, examinar con lupa las imágenes ante el avance de la inteligencia artificial, denunciar los contenidos de odio o falsos y no participar en la cadena de viralización. También recuerda que no hace falta opinar de todo y que ante un conflicto complejo es preferible leer e informarse antes de hablar. La entrevista corresponde al programa 19 de la segunda temporada de Vivir Bien con Rafaela Almeida, en el bloque de actualidad social y seguridad.