Vivir BienEntrevistas

Nutrición y salud integral · Temporada 2 · Programa 19

Ayuno intermitente y salud metabólica, con David Berniger

Qué diferencia hay entre el ayuno intermitente y los ayunos largos, por qué la ansiedad empuja a comer y qué errores repite quien empieza guiándose solo por lo que ve en redes.

De qué se habla en esta entrevista

  • Advierte del riesgo de empezar sin supervisión médica, improvisando a partir de redes
  • Sitúa el origen del ayuno en prácticas históricas de limpieza y en rituales religiosos
  • Diferencia el ayuno intermitente, de horas, de su método, que trabaja con días
  • Sostiene que primero se gastan las reservas guardadas en el hígado
  • Considera un invento comercial la idea de repartir el día en tres comidas
  • Explica que la acupuntura egipcia trabaja con campos electromagnéticos, no con meridianos
  • En su clínica no lo aplican a embarazadas y estudian aparte diabetes y cardiopatías

«Las dietas funcionan, lo que no funciona es la filosofía que tenemos o el vínculo que tenemos con la comida»

David Berniger · Vivir Bien

David Berniger, psicólogo nutricionista, escritor y creador del método Ankshu, acude a Vivir Bien para hablar de ayuno intermitente, una práctica que la propia presentadora describe como uno de los grandes temas de salud de los últimos años. Lo primero que hace el invitado es marcar una advertencia: el peligro no está tanto en el ayuno como en hacerlo sin supervisión médica, improvisando a partir de lo que circula por redes. Recuerda que la práctica tiene raíz histórica, usada como limpieza y también incorporada por las religiones, y aclara una diferencia de escala: los ayunos antiguos se medían en días y el intermitente en horas. Su método, que combina con acupuntura o hipnosis, trabaja con periodos más largos.

Sobre lo que ocurre en el cuerpo, Berniger sostiene que en la fase de intermitencia se gastan primero las reservas que el hígado ha guardado de la comida anterior y que apenas se almacena el exceso, de manera que lo describe como un recurso para mantener el peso más que para perderlo. A esa explicación fisiológica le suma una lectura evolutiva: la genética humana está preparada para reaccionar ante la comida cuando aparecía como oportunidad, y hoy esa misma reacción se dispara ante una abundancia permanente. Cuando Rafaela Almeida le pregunta por la claridad mental que muchas personas dicen notar, responde que considera un invento comercial la idea de repartir la jornada en tres comidas y defiende concentrarlas en una, preferentemente con luz de día.

La parte emocional ocupa buena parte de la conversación. Berniger describe el ayuno como un freno que introduce una pausa entre el estímulo y la respuesta, y define esa diferencia entre reaccionar y actuar como el pensamiento. Un mal día en el trabajo o en clase, dice, empuja a buscar un placer inmediato que casi siempre es la comida, y el ayuno obliga a preguntarse qué está tapando ese impulso. También reivindica comer de forma consciente, sin televisión de fondo ni noticias que generen tensión, porque a su juicio se ingiere esa carga emocional. Menciona el exceso de cortisol y lo ilustra así: una comida poco recomendable en buena compañía puede sentar mejor que una ensalada excelente en un ambiente hostil.

Preguntado por la acupuntura que emplea, precisa que es egipcia y no china, y explica la diferencia tal y como él la entiende: la china trabaja sobre los puntos eléctricos y los meridianos, mientras que la egipcia actúa sobre los campos electromagnéticos que rodean cada punto, aplicando la misma carga para inhibir la función del órgano correspondiente. Con ella busca reducir la ansiedad y permitir que la persona siga con su vida normal durante el proceso. En cuanto a los errores, insiste en el de empezar sin control y señala el peso que han ganado en redes los divulgadores sin recorrido. Sobre contraindicaciones, indica que en su clínica no lo aplican a mujeres embarazadas por protocolo y que la diabetes o las cardiopatías exigen un análisis más profundo.

El tramo final se centra en su libro, Tu revolución nutricional, disponible en Amazon, que presenta como una filosofía posterior al ayuno más que como una dieta, porque toda dieta tiene un final y luego falta algo que sostenga el cambio. Su idea es tratar el exceso puntual sin plantearlo como castigo. Cerrando la sección, ofrece una pauta para mujeres en perimenopausia o menopausia: elegir una de las comidas del día, hacerla sencilla y sin mezclas extrañas, y mantener una buena ingesta de líquidos e infusiones el resto de la jornada. La entrevista pertenece al bloque de nutrición y salud integral del programa 19 de la segunda temporada.