Vivir BienEntrevistas

Nutrición y salud integral · Temporada 2 · Programa 14

Nutrición y bienestar integrativo, con Silvia Miragaya

La directora de Blue Zone Wellness responde a las preguntas que llegaron tras su anterior visita: cómo personalizan la nutrición, qué terapias son más desconocidas y por qué insiste en que ningún tratamiento funciona solo.

De qué se habla en esta entrevista

  • La nutricionista del centro parte de las circunstancias y el tiempo real de cada persona
  • Rechaza copiar programas de otros: lo que funciona a un amigo no tiene por qué servir
  • Presenta el oxígeno hiperbárico como poco conocido más que como novedoso
  • Menciona Access Bars como terapia energética para trabajar la mente, no solo el cuerpo
  • Explica que la quiropráctica trabaja columna y sistema nervioso y puede ayudar en bruxismo
  • Sostiene que una dolencia de cuatro años no se corrige con resultados inmediatos
  • La edad metabólica y la grasa visceral les sirven para mostrar avances al paciente

«No hay terapia absoluta. El maridaje de las terapias es lo que da el mejor resultado»

Silvia Miragaya · Vivir Bien

Silvia Miragaya regresa a Vivir Bien para responder a las preguntas que llegaron tras su anterior entrevista. La primera es cómo abordan la nutrición en Blue Zone Wellness. Su respuesta parte de una idea sencilla: no hay dos personas ni dos circunstancias iguales, y por eso considera un error copiar el programa que le funciona a un amigo. Explica que la nutricionista del centro, Carlota Portellas, dedica tiempo a entender quién es cada persona, qué objetivos y prioridades tiene, y trabaja con sus posibilidades reales, porque no todo el mundo puede preparar cinco comidas distintas en casa ni dispone de tiempo. Insiste, además, en que no todo pasa por restringir comida y que los estados anímicos también afectan a cómo funciona el cuerpo.

Rafaela Almeida le pregunta por los tratamientos más innovadores o menos conocidos. Miragaya matiza la palabra: el oxígeno hiperbárico no es nuevo, pero sí desconocido porque se ofrece en pocos sitios; dentro de la cámara, dice, se llega a respirar casi cien por cien de oxígeno, lo que describe como altamente reparador y regenerador celular. Cita también Access Bars, una terapia energética que en el centro lleva la terapeuta Jennifer, y aprovecha para señalar que se tiende a tratar el cuerpo y no la mente pese al peso del estrés y la ansiedad. Sobre el reparo de algunas personas a entrar en una cámara cerrada, cuenta que hace acompañamiento: se sienta junto a la ventanilla y va conversando durante la primera sesión.

El bloque siguiente es la quiropráctica, que ella considera a la vez conocida y malentendida. Explica que se sientan con el paciente para contarle en qué se basa, columna vertebral y sistema nervioso, y aclarar que no son movimientos bruscos y que siempre se manipula con permiso y según las necesidades. Como ejemplo poco esperado menciona el bruxismo, que relaciona con la tensión mandibular sostenida en estados de ansiedad y estrés. Almeida cuenta que ella misma sigue el tratamiento desde hace meses y que lo ha notado en el desgaste dental. Preguntada por quienes quieren resultados inmediatos, Miragaya responde con paciencia y con una comparación: si una dolencia lleva cuatro años instalada, corregirla también requiere tiempo. Añade que a veces el dolor al trabajar zonas mucho tiempo desatendidas forma parte del proceso, y que acompañan al paciente para que aprenda a reconocer dónde y cómo va a notar la mejora.

En la parte final, la conversación enlaza nutrición y tratamientos corporales. Miragaya explica que mucha gente acude a drenajes linfáticos por retención de líquidos e inflamación cuando, en la mayoría de los casos, hay un componente alimentario detrás; de ahí su idea de que ninguna terapia funciona sola y de que el mejor resultado llega del maridaje entre ellas. Almeida comparte su propio caso, con una edad metabólica medida en treinta y dos años tras combinar nutrición, oxigenoterapia y terapias corporales semanales. La directora del centro explica que esa tecnología permite ver indicadores como la grasa visceral y mostrar avances que el paciente no siempre percibe, y cierra recomendando cuidarse todo el año en lugar de concentrar el esfuerzo antes del verano. La entrevista corresponde al programa 14 de la segunda temporada de Vivir Bien, en el bloque de nutrición y salud integral.