Vivir BienEntrevistas

Literatura, educación e infancia · Temporada 2 · Programa 19

Greenwild y literatura juvenil, con Anna Monreal

Una conversación sobre Greenwild. El mundo tras la puerta: la historia de Daisy y sus poderes con las plantas sirve para hablar de identidad, medio ambiente y de cómo leer en familia.

De qué se habla en esta entrevista

  • Daisy pierde a su madre, se muda de ciudad y descubre que conecta con las plantas
  • Monreal ve una doble búsqueda: la de la madre y la de la propia identidad
  • Sitúa esa búsqueda adolescente hoy más acentuada por las redes y los inputs constantes
  • El libro pone sobre la mesa el cambio climático y el respeto por el medio ambiente
  • Defiende el trabajo en equipo frente al individualismo que atribuye a la sociedad actual
  • En la novela cada planta cuenta, una idea que extrapola al respeto entre personas
  • Propone la lectura compartida en familia como espacio de debate y conversación

«Es como crear tu propio club de lectura en tu casa»

Anna Monreal · Vivir Bien

Rafaela Almeida dedica el último tramo del programa a Greenwild. El mundo tras la puerta, la novela juvenil que presenta Anna Monreal, directora de comunicación de Editorial Base. Monreal resume el argumento: Daisy, la protagonista, ve desaparecer misteriosamente a su madre, se muda de ciudad y allí descubre que tiene el poder de conectar con las plantas, lo que le abre la puerta a Greenwild, un mundo poblado de seres mágicos en el que cada planta cumple un papel. A su juicio, lo que distingue al libro dentro de la fantasía juvenil es que va más allá de la aventura y entra en el respeto por la naturaleza, el descubrimiento de la identidad y los lazos familiares.

La presentadora le pregunta por qué esa historia conecta con los adolescentes. Monreal responde que la adolescencia es la etapa de la búsqueda del propio camino y que hoy esa búsqueda está más acentuada por las redes sociales y por la cantidad de estímulos que reciben los jóvenes. En la novela distingue dos recorridos paralelos: uno exterior, el de Daisy buscando a su madre y sus vínculos familiares, y otro interior, en el que la protagonista se va encontrando a sí misma a medida que conoce a personajes con forma de planta y descubre el valor de la amistad y de la familia que uno construye con la comunidad que encuentra por el camino.

Al hilo de la desconexión de los jóvenes con el entorno natural, Monreal defiende que la fantasía ayuda a mirar el mundo desde otro punto de vista y a abstraerse de una realidad que describe como convulsa, abriendo el horizonte para plantearse cosas que el día a día no permite. Establece un paralelismo con el arte, disciplina que también le interesa, como vía para reflexionar sobre asuntos contemporáneos. Entre los valores que atribuye al libro cita el respeto a la naturaleza y la conciencia sobre el cambio climático, los lazos familiares y el trabajo en equipo frente al individualismo que, dice, rige hoy la sociedad, unos contenidos que considera difíciles de encontrar en los formatos breves que consumen los adolescentes.

Preguntada por la creatividad, sostiene que la imaginación se cultiva y que un libro como este funciona como punto de partida para construir mundos paralelos y abrir caminos de pensamiento. Cuando Rafaela Almeida le pide que destaque algún personaje, Monreal prefiere quedarse con una idea de fondo: que cada planta tiene su lugar en el ecosistema y que todas importan, algo que extrapola a la sociedad, a los grupos de amigos y a la familia, donde cada miembro cumple una función y merece el mismo respeto. También compara la novela con otros grandes universos de fantasía para subrayar que aquí el debate ambiental está puesto sobre la mesa de forma explícita.

El cierre gira en torno a por qué recomendarla a familias con hijos adolescentes. Monreal explica que se trata de una lectura que genera debate una vez terminada y anima a crear en casa espacios de conversación sobre temas transversales, más allá de leer a solas en la habitación; la presentadora resume la idea como montar un club de lectura doméstico y cuenta que su hija ya ha empezado el libro. La entrevista corresponde al programa 19 de la segunda temporada de Vivir Bien y se enmarca en el bloque dedicado a literatura, educación e infancia, que el magacín elabora con la colaboración de Editorial Base.