Judaísmo y cultura hebrea · Temporada 2 · Programa 15
Antisemitismo y educación, con el profesor Ariel Eljarrat
El profesor Ariel Eljarrat repasa su experiencia en el instituto, desde los años ochenta hasta hoy, para sostener que el antisemitismo no es coyuntural y explicar qué entiende por calumnicidio.
De qué se habla en esta entrevista
- Nacido en Marruecos en una familia sefardí, llegó a Barcelona en 1971 con cuatro años
- Sostiene que el antisemitismo es estructural y que mutó después del Holocausto
- Cita a Sartre para describir el antisemitismo como un proyecto de asesinato
- Relata frases oídas en clase en 1983, cuando cursaba tercero de BUP
- Denuncia autocensura: colegas que le apoyan en privado y callan en público
- Define calumnicidio como la falsa acusación de genocidio contra un pueblo o un estado
- Encuentra esperanza en alumnos que preguntan con inocencia por qué existe ese odio
«El calumnicidio se define como la falsa acusación de genocidio ejercida sobre un pueblo o sobre un estado»
Ariel Eljarrat · Vivir Bien
Rafaela Almeida presenta a Ariel Eljarrat como profesor de instituto nacido en Marruecos en el seno de una familia sefardí y residente en Cataluña desde su infancia, convertido en una voz crítica frente al antisemitismo contemporáneo desde su experiencia en el ámbito educativo. Él cuenta que en Marruecos existía una comunidad judía muy importante que fue vaciándose sobre todo a partir de 1967, cuando sus tíos y su abuela dejaron el país; él llegó a Barcelona en 1971, con cuatro años. Explica también el origen de su intervención pública: Silvia Benamú le propuso hablar en nombre de los profesores en la presentación de la Fundación Emet, y él prefirió buscar un hilo conductor en lugar de enumerar anécdotas.
Su tesis es que el vómito antisemita actual no es coyuntural ni arranca del 7 de octubre y de la posterior operación israelí en Gaza, sino que responde a algo estructural y muy anterior, al menos desde los años ochenta, que es lo que él conoce de primera mano. Sostiene que el antisemitismo mutó tras la Segunda Guerra Mundial para poder seguir existiendo sin que se note, y cita el libro de Jean-Paul Sartre sobre la cuestión judía para describirlo como un proyecto de asesinato. A su juicio, el mensaje de que el odio termina matando actuó como freno, y por eso detecta un intento de profanar esa memoria paso a paso.
Como ejemplos, Eljarrat recuerda dos episodios de 1983, cuando tenía dieciséis años y cursaba tercero de BUP. Una profesora a la que admiraba explicaba la Shoá de pasada y matizando que los nazis mataron judíos pero también gitanos, homosexuales y sacerdotes, un también que a él le resulta intolerable. Un profesor de filosofía, que le creía musulmán por su apellido, afirmó en clase que los judíos no habían aprendido nada de la historia. Menciona además a un cantante catalán y a una periodista a los que prefiere no nombrar por no conservar las grabaciones ni los artículos. En todos los casos, dice, hay un subtexto que apunta al Holocausto. Insiste en que los judíos se sienten solidarios con otros pueblos y recuerda su emoción al visitar el memorial del genocidio armenio en Ereván.
Sobre la vida en los centros educativos, el profesor cuenta que lleva unos veintiocho años en el suyo, que es respetado y que no se calla en las discusiones, pero describe una autocensura extendida: compañeros que le dan la razón en privado y aseguran que no pueden decirlo en público. Atribuye el clima a la extrema izquierda del mundo de la enseñanza, matiza que valores como la solidaridad o la paz no son patrimonio de nadie y sostiene que discutir ese credo lleva a la cancelación. La parte central de su argumento es el concepto que ha acuñado, el calumnicidio: la falsa acusación de genocidio sobre un pueblo o un estado, que según él cumple dos funciones, equiparar a las víctimas con sus verdugos y reeditar un odio de raíz medieval.
Preguntado por la resiliencia, Eljarrat afirma que Israel figura en los niveles más altos de felicidad pese a vivir en tensión permanente, y lo explica por la soberanía y por sentirse dueños de su destino. Su mensaje final de esperanza lo encuentra en sus alumnos, criados en el laicismo, que al estudiar la expulsión de España o el Holocausto le preguntan con inocencia por qué se odia a los judíos; desde ahí reivindica los valores compartidos de la cultura judeocristiana. La entrevista corresponde al programa 15 de la segunda temporada de Vivir Bien, dentro del bloque dedicado al judaísmo y la cultura hebrea.
Judaísmo y cultura hebrea
Otras entrevistas sobre judaísmo y cultura hebrea
26 minEmpresa, diplomacia y relaciones con Israel
Giaco Ventura · Empresario, innovador y autor
22 minEl hebreo bíblico y el texto original
Jordi Martín Pons y Dafna Bennun Vilatuba · Historiador y especialista en lengua hebrea
16 minUn museo para dos mil años de cultura judía
Mónica Sánchez-Rubio · CEO de la Fundación HispanoJudía
12 minQué es kosher y cómo se certifica hoy
Daniel Santillo · Director del Call de Barcelona