Vivir BienEntrevistas

Alta sensibilidad y bienestar emocional · Temporada 1 · Programa 3

Cómo proteger tu energía, con la experta Ayrin Pons

Segunda visita de Ayrin Pons al programa para responder a las preguntas que llegaron por redes: por qué las personas altamente sensibles se agotan antes, cómo reconocer la sobrecarga y cómo distinguir las emociones propias de las ajenas.

De qué se habla en esta entrevista

  • Sitúa el rasgo de alta sensibilidad en un veinte o treinta por ciento de la población
  • Explica el procesamiento sensorial profundo y el filtrado constante que exige energía
  • Señales de saturación: cansancio, drenaje energético y necesidad urgente de salir del sitio
  • Atribuye a las neuronas espejo la facilidad para absorber la emoción de otros
  • Recomienda parar dos o tres veces al día para reconocer si el malestar es propio
  • Aconseja elegir profesiones alineadas con el rasgo y usar anclajes o aromaterapia
  • Resume el camino en tres pasos: autoconocimiento, herramientas y aplicarlas

«Haz lo que te hace sentir bien, haz lo que te gusta, disfruta, porque esos momentos son los que te van a dar la energía»

Ayrin Pons · Vivir Bien

Ayrin Pons vuelve a Vivir Bien después de un primer programa que, cuenta Rafaela Almeida, generó muchos mensajes y peticiones de ampliar información. La presentadora reúne preguntas del equipo y de los telespectadores, y la primera es por qué las personas altamente sensibles se sienten más agotadas que el resto. Pons lo atribuye a la característica base del rasgo, el procesamiento sensorial profundo: emociones, sensaciones, olores, expresiones faciales, ruidos y luces se perciben en mayor cantidad y con más intensidad, de modo que en un entorno con luz, ruido y gente hay que filtrar continuamente. Ese trabajo, dice, no lo hace quien no es altamente sensible, y sin estrategias de protección acaba en agotamiento. Sitúa el rasgo en torno al veinte o treinta por ciento de la población y menciona los estudios científicos que lo respaldan.

Sobre cómo se manifiesta la sobrecarga, matiza que no todas las personas altamente sensibles son iguales, porque el rasgo convive con otros en distintas gradaciones. Aun así describe patrones comunes: cansancio, ganas de salir del lugar, necesidad de un espacio tranquilo para recargar y una activación emocional que puede traducirse en una mala contestación por puro agotamiento. La señal más clara, señala, es la sensación de no tener fuerzas para nada o de necesitar salir de allí, y su consejo es escucharla en lugar de aguantar por autoexigencia. Una telespectadora pregunta si es cierto que absorben emociones ajenas; Pons responde que sí, más que el resto, y lo relaciona con unas neuronas espejo más activadas.

La conversación pasa entonces a cómo diferenciar lo propio de lo ajeno. La respuesta que da es el autoconocimiento: evitar el piloto automático y buscar dos o tres veces al día un momento para parar, respirar y comprobar cómo se está. Encontrar el propio centro permite, según explica, distinguir si un malestar viene de algo que le ha pasado a uno o si se ha absorbido de otra persona, y en ese segundo caso trabajar el soltar. Para entornos laborales estresantes u hostiles, lo ideal sería elegir una profesión alineada con el rasgo, vinculada a la naturaleza o a la ayuda a los demás; cuando eso no es posible, propone buscar momentos de desconexión, anclajes, aromaterapia o una meditación breve, aunque reconoce que eso es poner un parche.

Almeida introduce el papel de la naturaleza y Pons coincide en que muchas de las herramientas que da a personas altamente sensibles sirven para todo el mundo, porque son gestión emocional, aunque a ellas les afecte más al bienestar. Habla también del peso del entorno y de la comunidad, y de la sobreestimulación general, con una cultura del hacer que deja poco espacio al ocio. Ahí cuenta el caso de alguien que quería dejar una actividad que le gustaba por falta de tiempo y a quien recomendó lo contrario, porque esos ratos dan lo que ella llama vitaminas emocionales. Para quien se sienta permanentemente agotado, resume el primer paso en tres movimientos: reconocerse, aprender estrategias de cuidado y aplicarlas. La entrevista corresponde al programa 3 de la primera temporada, dentro del bloque de alta sensibilidad y bienestar emocional.